MIKE SOUZA: AYUDANDO ATLETAS A SER SU MEJOR VERSIÓN.


Mike Souza nacido en Staten Island (New York), es un entrenador profesional que labora actualmente en Palm Beach (Florida) y ha dedicado gran parte de su vida a entrenar deportistas de alto rendimiento, ayudándoles a convertirse en su mejor versión. Ha trabajado con jugadores de baloncesto de todas las edades y niveles. Desde John Collins de Atlanta Hawks, hasta Ersan Ilyasova de los Milwaukee Bucks, también con jugadores como Scottie Barnes; quien posiblemente puede llegar a ser primer pick del draft de la NBA este año. Alonzo Gee; jugador de la NBA durante mucho tiempo, Jahcobi Neath, Ramon Galloway e incluso ayuda a que artistas y grandes referentes apasionados por el básquet mejoren su juego, como es en el caso del reconocido Reggaetonero Nicky Jam.


Todo empezó en el 2013 cuando Mike se convirtió en Skills Coach (Entrenador de Habilidades) y comenzó a trabajar con jóvenes prospectos de baloncesto a nivel de escuela secundaria. Uno de ellos comenzó a mostrar resultados que cambiaron drásticamente su juego y fue entonces cuando Mike vio su potencial para ayudar a los jugadores. En un inicio necesitaba demostrar que podía realmente ayudar a estos atletas y lograr así poder comenzar a trabajar con jugadores de nivel superior (universitarios, en el extranjero y NBA), y eso fue lo que se propuso a hacer. Identificó las necesidades de mejoría de cada jugador a los que él atendía y logró con ello que los entrenamientos de estos se vieran reflejados directamente en el juego de cada uno de ellos.

Su estrategia principal es estudiar a cada jugador y adaptarse a sus necesidades, mientras construye relaciones impactantes que duren más allá de la cancha de baloncesto. Sin embargo, asegura que su formación no tiene ciencia, pues únicamente relaciona el entrenamiento con el juego para ahí ver los resultados. Hoy día este Coach ya cuenta con una amplia experiencia y una larga lista de jugadores universitarios, profesionales en las ligas NBA / FIBA, de todos los niveles y demás. “No pondré a mis clientes a hacer trucos, volteretas hacia atrás o que driblen en exceso en los entrenamientos. Solo estamos haciendo cosas que pueden traducirse en su juego individual y en el juego del baloncesto. Soy honesto con los chicos y adapto sus entrenamientos en función de sus necesidades.”


¿Cómo ha sido el trabajo con sus jugadores?

Scottie Barnes: juega para la Universidad Estatal de Florida y está proyectada su selección en el Draft de la NBA para este 2021. He trabajado con él desde que estaba en séptimo grado, hasta su preparación Universitaria. Trabajamos 4 veces por semana desde las 5:00 am. Cuando se trasladó al High School, seguimos haciendo ejercicio por las tardes siempre que él tenía tiempo. Scottie y yo tenemos una gran relación más profunda que el baloncesto; es por eso que nuestros entrenamientos siempre fueron tan eficientes. Mi plan es ayudarlo, siempre que me necesite. Espero que podamos prepararnos para el Draft de la NBA esta próxima temporada.

Jahcobi Neath: es un base armador en la Universidad de Wake Forest. He trabajado con él desde que tenía 12 años, lo recogía a las 4:30 am, hacíamos ejercicio durante 90 minutos y luego lo dejaba en la escuela. Desarrolló un amor por trabajar duro. ¡Pasó de ser un “don nadie”, a una ESTRELLA! Comenzó siendo estudiante de primer año en el ACC de Wake Forest, y ahora posiblemente llegue a estar en varias listas para ser convocado este año. Hablamos todos los días en FaceTime. Él es un hermano para mí. Nuestra prioridad número uno es convertirlo en un prospecto de la NBA. Durante la pandemia, trabajamos incansablemente en su penetración hacia el aro, terminación y doble ritmo, además en hacer lecturas desde la pantalla o juego sin el balón.

Ersan Ilyasova: es un veterano actual de la NBA de los Milwaukee Bucks. Hemos pasado juntos las últimas 5 temporadas libres. Nuestros entrenamientos consisten principalmente en acondicionamiento y tiro. He estado con él durante el proceso que ha estado sin agencia y seguimos trabajando como si tuviera un contrato de por vida para un equipo.






Kenny Kadji: Mi experiencia con Kenny comenzó en 2014, él era conocido por ser un pívot, su gran cuerpo lo convirtieron en un gran apantallador, sin embargo era el “unicornio” para los equipos por su capacidad para lanzar desde la línea de 3. Es un jugador de 7 '0 pies (2.13mts), puede lanzar, clavar y penetrar alrededor del aro. Mi objetivo con Kenny era que se apoderara de la duela. Comenzamos a tener innumerables entrenamientos simplemente poniéndolo en la cancha a crear espacios para el rebote; realmente se destacó después del primer verano de haber entrenado conmigo, luego continuamos trabajando en pequeños detalles como el salto y manejo de pelota, diferentes terminaciones y pasos para penetrar el aro. No me importaba si donkeaba la pelota. Claro que fue genial verlo, pero mi visión de Kenny es en lo que se convirtió. Un jugador con esa altura que puede rematar como un escolta sin necesidad de donkearla, al ser tan grande puede poner en el suelo a su oponente y así mismo elegir sus puntos para disparar al aro. Les digo a todas las personas con las que trabajo: no hay "TALENTO" como Kenny Kadji. Kenny no es solo un cliente para mí, sino un modelo a seguir y un verdadero amigo para siempre.

Alonzo Gee: Me encanta estar en el gimnasio con Alonzo. Es el único jugador que me "atrapa". Él sabe que todos los días en el gimnasio conmigo es un misterio, incluso si ponemos en papel lo que vamos a hacer. Lo conozco a él y a su cuerpo tan bien que desde el momento en que entra al gimnasio, ya sé lo que vamos a hacer. Elegí desafiarlo con bastante frecuencia. Es una lástima que lo hayan señalado como defensor. Habría sido un driblador increíble si hubiera tenido la oportunidad al principio de su carrera. Todo con él es rebotar y encestar cuando hacemos ejercicio. Si no es eso, estamos corriendo en diferentes lugares de la cancha para que atrape y dispare al aro. Dependiendo de la liga a la que llegue, cambiaremos las cosas. Si es un tipo "más grande", estaremos trabajando en el drible, movimientos de poste, encarar el aro y sus terminaciones. Si llega a tener el tamaño promedio, aprovechamos su habilidad atlética (da miedo lo atlético que es para su edad) para atrapar la pelota y disparar al aro. Alonzo, como la mayoría de los chicos, se convirtió en un buen amigo. Si tuviera algo que sé que puse en su juego es encarar el aro con triple amenaza y la forma de postear. Es muy gratificante verlo ejecutar en el juego, lo mismo que hace en el entrenamiento.

Anthony Polite: Nos conectamos más recientemente en la cancha este año durante la pandemia. Es un tipo que sinceramente tiene una gran energía cuando entra a la duela, sus oídos y ojos están fijos en lo que sea que le estoy diciendo. Muchas de las cosas en las que trabajamos en los entrenamientos fueron elegir sus lugares en las pantallas, mantener los rebotes limitados y usar su cuerpo para crear espacio. Otra cosa en la que realmente insistimos fue en no faltar el rebote y disparar al aro. Él puede clavar la pelota desde la esquina de la cancha, sinceramente, como digo los jugadores zurdos siempre son atractivos y esa es una de las clavadas más completas que he visto. No puedo decir que haya tenido un impacto en el juego de Anthony hasta el momento, pero solo el tiempo y su proceso lo dirán. La hablo una o dos veces al mes solo para ver cómo le está yendo mentalmente, especialmente con toda la incertidumbre con respecto a esta temporada. No tengo ninguna duda de que será especial.

Ramon Galloway: Sin duda, el tipo más agradable con el que he compartido en la cancha. Uno de los jugadores profesionales con mejor capacidad para ser entrenado y de los mejores con los que he podido trabajar. Ramón puede disparar con ambas manos, así de talentoso es. La marca que traté de dejar en el juego de “Mone” fueron los toques de pintura y sus fadeaways. Es explosivo, rápido y puede manejar muy bien el balón. Aproveché su habilidad para pasar por delante de los muchachos desde el rebote y traté de mostrarle oportunidades que puede anotar por dentro sin ser golpeado en el aro. El control de su cuerpo y su capacidad para desvanecerse es increíble. Es otro jugador al que quieres poner a correr realmente fuerte, pero a la vez lo quieres que tenga la pelota en sus manos. A la hora de rematar con Ramón, pasamos mucho tiempo aprovechando los puntos altos del tablero, poniéndose delante del defensor. Es rápido, pero mi objetivo con él era parar completamente y luego volver a la marcha sin perder el ritmo.


A pesar que en el último año y medio al igual que todos, Mike se ha visto afectado por el impacto de la pandemia, ha implementado otras estrategias para lograr el desarrollo esperado en cada uno de los deportistas que confían en él. Por consiguiente, no ha parado de impartir su vasto conocimiento y amor por el juego en sus clases virtuales y ha logrado así seguirle dando el valor a la práctica de este deporte incluso desde la virtualidad. Eventualmente, al haber una mejoría en la situación sanitaria de Estados Unidos, ha vuelto a la duela con sus jugadores para retomar sus entrenamientos.

Aunque la pandemia ha sido un reto para muchos, afirma que la parte más desafiante de su carrera han sido las cosas que nadie te dice al iniciar en esta industria, pues te terminas dándote cuenta de lo que realmente es: “un negocio”. “He podido crear una carrera para mí en esta industria, no porque esté haciendo algo loco, sino porque soy honesto, construyo relaciones, mantengo los entrenamientos simples e intensos. La clave m